Reflexiones de media noche 3

No sé cómo empezar. Solo sé que me duele.

Me aprieta la ansiedad en el pecho.

Hoy hubiera dado lo que fuera por mantenerme toda la noche entre tus brazos.

El único lugar en el que me siento a salvo, en paz con el mundo y conmigo misma.

El único instante en el que puedo dejar mi cuerpo volar; cero preocupaciones, cero pensamientos.

El único momento en el que vivo mi presente.

Cuantas ganas de no tener que irme a media noche. De poder respirar tú piel mientras duermes. De acompasar nuestras respiraciones.

Porque como tú siempre dices entre sonrisas, encajamos a la perfección.

Hola 2019

Esto podría ser la típica entrada que cuenta y enumera todos esos propósitos de nuevo año, todas las metas que quiero alcanzar y lo optimista que puedo llegar a ver los próximos 365 días.

O por el contrario, podría centrarme en todas las cosas que he conseguido en el año que nos acaba de decir adiós, o de tantas otras que se quedaron escritas en esa nota olvidada colgada en la pared.

Pero no, no quiero escribir ni una cosa ni la otra, aunque el cuerpo me pide tinta. Ha sido un año con una amplia paleta de sentimientos y matices, algunos extraños y otros ya viejos conocidos. Con esto cierro esta puerta para lo bueno y para lo malo, y solo queda girar la llave que abre la siguiente.

Ahora la flor tiene que volver a despertar, respirar y crecer aunque no sea su lugar, o eso piense ella. Sonreír y brillar por y para ella.

-Hola 2019-

 

Reflexiones de media noche 2

Uno intenta hacer las cosas bien.

Aunque no esté de acuerdo con el sistema implantado o con la discriminación.

Aún así, no mira atrás y hace lo que piensa que debe hacer.

Las exigencias a las que se ve sometido no son proporcionales.

Aún así, lo hace por un bien común, un bien para esa persona que no se merece lo que tiene y que aún así, le reprocha estar aprovechándose de ella.

¡Dios bendito, que injusticia! Y por qué se lo dices a él y no a los demás. Por qué tiene que sentirse mal por el simple hecho de pedir un favor por algo que se le ha implantado por obligación. Como si él no tuviera más obligaciones que esa.

Es injusto que se sienta así, que defrauda, cuando se parte el culo por hacer todo lo que está en su mano.

Si él quisiera aprovecharse de ti, estaría haciendo lo que hace el otro.

Reflexiones de media noche

Cuántas cosas se puede saber por un simple gesto, un giro de cabeza o un acto reflejo. Todas acciones incontroladas que toman vida gracias a nuestros temores.

Actos que gritan al cielo esas palabras que callamos en lo más profundo de nuestro ser.

¿Y por qué callar? Esa es la eterna pregunta a la cual yo respondo: no merece la pena la batalla, al final todo cae por su propio peso.

TOC

Trastorno obsesivo-compulsivo

 

O eso es lo que dicen. ¿Cuál es tu TOC?

Puede que lo primero que se te venga a la cabeza sean todos tus defectos, tus debilidades. Todo cosas negativas…

Pero, ¿y qué pasa si te digo que tú eres mi TOC?

Ya hemos sido capaces de cambiarle el significado.

Mi mente hizo click

Imagen de pinterest

Llegó el momento.

Circunstancias de la vida, madurez, consciencia… Llamémoslo como queramos, pero ahí esta, esa combinación de cosas que hacen que después de casi 29 años -cumplo la semana que viene- mi mente se haya pronunciado y haya dicho aquí estoy yo.

De esos 29 casi once los he vivido con el único objetivo y preocupación de labrarme un futuro digno. Junto con mi familia, han sido mi única prioridad. Pero ahora me pregunto, ¿y qué pasa conmigo?

Llevo varías entradas en las que he mencionado esto de forma directa o indirecta, pero creo que para terminar de creer que mi mente hizo ese click tenía que hacer una entrada como tal y además para que estos días, estos pensamientos, no caigan en saco roto.

Ya sólo estoy deseando que concluya esta etapa de mi vida para dedicarme tiempo en mi. Al principio iba a titular esta entrada “mi nuevo año” pero ya el sentimiento es más que ese que nos remueve por dentro cuando cambiamos el calendario. Podría titularlo mi nueva vida, en la que quiero cuidar mi mente y mi cuerpo porque son los únicos que voy a poder tener… Quiero darme ese tiempo que me he estado quitando porque siempre había algo más importante que yo. Ese tiempo que ahora creo que he vendido a mal precio, ya que para mí es lo más valioso que poseemos en este mundo. El dinero puede gastarse y puede recuperarse y así sucesivamente. Pero, ¿es qué podemos comprar el tiempo? Y sin lugar a dudas tenemos que gastarlo igualmente.

Y aquí finalizo. Porque creo que he dicho ya todo lo que tenía que decirme. Podría empezar hoy mismo con ese cambio, la respuesta es sí, pero necesito terminar con todo lo que tengo ahora entre manos. Si todo sale bien, ya sólo me queda el último empujón y en menos de mes y medio podré seguir el camino que quiero.

 

 

Y si pudiera volver atrás en el tiempo…

Cambiaría algunas de las decisiones que he tomado a lo largo de toda mi vida, como mis estudios, mi profesión. Cambiaría mi forma de ver el mundo y de verme a mí misma en él. Cambiaría todas las piedras que me he encontrado por el camino…

Cómo saberlo, y menos a estas alturas. Esta es una pregunta que me ronda en la cabeza desde hace ya un tiempo y que se cuela intrusa en mis sueños insistiéndome que la deje salir. Así que aquí estoy escribiendo sobre ello.

Mucha gente puede matarme, después de más de diez años especializándome en mi ámbito -para quién aún no lo sepa, soy química- y luchando por un futuro digno, por ayudar al medio ambiente -al planeta en general- y por hacer de mi existencia algo que valga la pena. Pero creo, que después de todo lo que llevo pasado -en especial en estos últimos años- no estoy segura de sí todo esto está mereciendo la pena. No me malinterpretéis. Me encanta lo que hago, me gusta la investigación y me encanta poder estar en el laboratorio. Pero, ¿podría ser feliz de otra forma? Ahora puedo decir que sí. Puedo decir que si hubiera tenido la madurez que tengo ahora en el momento que tuve que decidir que hacer con mi vida hubiera elegido algo relacionado con libros, fotografía e ilustración. Y esta vocación ha ido saliendo por sorpresa, una vez que he sido capaz de empastar pensamientos con sentimientos.

En cuanto a lo demás, en mi vida no cambiaría nada. Ni una sola coma, ni un solo punto y ni una sola piedra. Soy feliz siendo quien soy. Soy feliz siendo como soy y con quienes me ha tocado compartir esta vida, tanto buenos como malos momentos. Y a esas piedras -en ocasiones pedruscos- les tengo que agradecer porque todos han colaborado en mi YO de ahora.

Supongo que todo esto viene porque en meses mi vida vuelve a dar un giro radical y me vuelvo a ver en la tesitura de luchar por vivir dignamente sin tener que volver a irme de casa. Pero quién sabe, la vida puede depararme cosas inesperadas.

No aburro más con este tema. Espero que tengáis un bonito jueves o ¡juernes!, como prefieran. Y si habéis sido capaz de llegar hasta aquí, gracias.

El tiempo se congela

 

Hoy el tiempo se congela y no es por frío

Tiempo fugaz, imbatible y despiadado

Estos días no nos has dado tregua,

y yo sigo pensando en el mal de ojos

Ya queda pocos, meses, días, horas

Para que no haya más despedidas marcadas en el calendario

-La Parcelita de Ale-

PD: este domingo mi corazón no me deja hablar de libros, sólo de sentimientos.

Vivir la vida

 

Cuando por un momento piensas en qué es importante en tu vida,

¿qué se te viene a la cabeza?

Yo no pienso en el trabajo, en esos informes que me quedan por redactar, en las reuniones, en las clases, en el inglés o, en general, en ese tiempo del que no dispongo porque ya se encarga todo lo anteriormente mencionado en ocuparlo. Entonces, si nada de esto es lo más importante para mí, ¿por qué sacrificar mi bienestar diario con ellos? ¿Por qué mi vida se centra en obligaciones que después no considero importantes a la hora de verdad?

Y cuando digo “a la hora de la verdad” me refiero a cuando la vida me toca vivirla de verdad. Cuando aparece esa piedra en el camino y la solución se siente oculta, es cuando soy consciente de que he invertido el tiempo de mi vida, mis miles de preocupaciones, mis cientos de noches sin dormir y mis afecciones físicas y psicológicas en ese estrés provocado por cosas vacías. Cosas que pueden ser importantes en ese momento en concreto, pero que no deberían acaparar mi existencia. Todas esas notas de mis listas diarias de quehaceres sólo quedan en un segundo plano cuando la vida me da ese toque de atención.

Y ahora es cuando contesto a mi pregunta: para mí lo más importante en mi vida son las personas que me completan, que me rodean, que me conocen y me quieren tanto como yo a ellos.

¿Por qué no soy capaz de ser consciente de ellos a cada momento, o al menos, cada día? De darles la importancia que realmente tienen. Pero no. Sólo soy capaz de hacerlo cuando sé que el tiempo se acaba, cuando sé que ahora nada más importa, que tengo la excusa con la sociedad y puedo parar mi mundo para poder estar con ellos el tiempo que nos quede.

Quiero ser capaz de levantarme cada día y poder valorar las cosas por lo que son, y no por lo que parecen ser. Quiero preocuparme de lo que realmente me importa, de esas personas que son insustituibles.

Quiero mirar atrás y pensar que no he podido vivir mejor mi vida

Feliz día normal

Quién dice que hoy te tenga que amar más que ayer, más que mañana

Quién dice que hoy te tenga que echar más de menos que ayer, más que mañana

es IMposible

No me voy a dar la licencia de sentir más o menos hoy

No os voy a dejar jugar con mis sentimientos

Porque hoy no es nuestro día, no es el que nosotros decidimos,

hoy no simboliza nada.

No necesito que me regales flores, ni un buenos días especial, ni que tengamos bonitas palabras por ser el día que otros decidieron que sea. Si es así, no me las des, porque no voy a jugar al juego de los que siempre ganan.

Tengámoslos como siempre, como cada día, por lo que fuimos, por lo que somos y por lo que seguiremos siendo.

 

Feliz día normal