Cualidades para ser doctorando

Buenos días y ¡Feliz Día del TRABAJADOR!

Para celebrar este día, me apetece hablar de cuestiones más profundas que han ido apareciendo a lo largo de estos tres años en mi trabajo como doctoranda.

Y hoy quiero hablar sobre las cualidades que hacen falta como persona y como trabajador para poder llegar al objetivo final de ser doctor, y que creo que se pueden adaptar a cualquier otro trabajo.

Y sí, no os voy a negar que unos buenos números no te vayan a abrir muchas puertas, pero no nos equivoquemos,

¡NO SÓLO HACE FALTA UN BUEN EXPEDIENTE!

Si quieres embarcarte en este mundillo debes tener bien claro este hecho. Aunque cierto es que no le vamos a quitar méritos, no me mal interpretes. Tus números te pueden hacer destacar frente a otros candidatos por un puesto, y sin ese puesto poco tenemos que hablar de lo que viene a continuación.

Para casi todas las empresas, desgraciadamente cómo candidatos sólo somos eso, unos cuantos números, calificaciones, cursos y cosas varias en un trozo de papel. Pero mi experiencia personal fue distinta. Supongo que las universidades se cuidan un poco más e indagan en el aspecto personal. Aunque cierto es que todo esto depende del grupo de investigación al que quieras ir. Hay grupos que su objetivo es publicar cual industria, teniendo mil doctorandos a cargo de una sola persona (vale, estoy exagerando un poco) a los que no les puede dedicar nada de tiempo. ¿Consecuencias? Sí, sacarás artículos de mejor o peor calidad, pero lo pasarás muy mal viéndote en la mayoría de situaciones solo. Bueno, creo que esto lo puedo dejar para otro momento y comentarlo con más profundidad.

Volviendo al tema, una vez conseguida tu plaza (cosa que no es nada fácil), para permanecer en este mundo y no perecer por el camino se necesitan dos cualidades más, que estando implícitas nadie califica ni te pregunta para optar a ese trabajo:

CURIOSIDAD Y PASIÓN

¿Y por qué?

Curiosidad: va a ser tu mejor amiga durante tu tesis. Sin ella, no avanzarás y no podrás descubrir nuevas líneas en las que adentrarte y mejorar. Sin ella, tampoco estarás al corriente de que se hace en el resto del mundo con relación a tu trabajo. Y claro está, no se crea, se tiene o se tiene, y eso dependerá de si te gusta lo que haces o no.

Pasión: sin ésta muy difícilmente conseguirás llegar a la anterior. Si no te gusta y te entusiasma lo que haces no aguantarás esas horas extras a lo largo de la semana, ni trabajar fines de semana, ni que a tu tutor se le haya ocurrido una gran idea que quiere desarrollar un viernes a las ocho de la tarde, o ese tema que aún no está claro y hay que debatir y analizar con una gráfica tras otra.

Así que no perdamos de vista estos dos “pequeños detalles”  porque pueden marcar la diferencia del éxito o el fracaso.

Creo que esto se puede aplicar a cualquier trabajo. Si actualmente no encuentras estas dos compañeras, tocará investigar y analizarse para pensar cual es la solución.

————— Líneas que me hacen profundizar en mi trabajo y reflexionar ————–

 

 

 

Salón del Cómic BCN 2017

Muy buenas a todos!!!

Y aunque ya sé que llego un poco tarde, no sabéis la ilusión que me hace compartir este post!

Por fin este año me decidí ir al Salón de Cómic de Barcelona (¡grito de felicidad!). Y es que no entraba en mi cabeza vivir cuatro años en Cataluña y no asistir a ninguna edición. No señor, de ninguna de las maneras. Y viendo que mi vida nunca iba a coincidir con este certamen y sabiendo que iban a estar mis dos autoras preferidas firmando libros, dije este es mi año sí o sí. Y así fue, al fin pude conocer a:

¡¡¡¡Agustina Guerrero y Ana Oncina!!!!

Yo no soy muy de “fenómeno fan”, pero estas dos autoras son literalmente mi inspiración.

Todo comenzó allá hace un año, en un viaje de fin de semana a Tarragona con mi vida. El sábado por la tarde decidimos dar un paseo, cuando divisamos, no muy lejos del hotel, un enorme Corte Inglés. Y pensamos, ¿porque no echar un vistazo en la sección de libros? Y así fue, después de mirar unos cuántos libros y cuando ya daba por perdido el poder encontrar el mío esa noche, apareció el primer tomo de Croqueta y Empañadilla. Al principio dudé, pero mi vida resolvió esa duda con un… ¡Te lo regalo!

¿Cómo?, ¿qué aún no conocéis las historias de esta peculiar pareja? Con ellas he reído, he llorado y me he sentido muy identificada. Además, para mi son algo más que un simple cómic. La forma de ilustrar de Ana, sencilla pero a la vez con tan mimados detalles, me atrapó desde el minuto uno. Sus ilustraciones me sirvieron para lanzarme al fin a mi sueño de dibujar, dibujos que algún día tendré el valor y el coraje de enseñarlos al mundo. Y así fue cómo la familia ha ido creciendo hasta llegar a la última entrega.

Después de descubrir mi amor por los cómics, decidí abrir fronteras y ahí llegó mi otro flechazo, Agustina con su Volátil. Definitivamente desternillante con Diario de una volátil y conmovedor e inspirador con Érase una vez la volátil. Esos trazos con un simple bolígrafo negro dan vida a uno de mis personajes preferido. Me encanta la combinación de dibujos en blanco y negro con páginas llenas a todo color en las que perderse imaginando.

Y con esta entrada quiero agradecerle a ambas que me firmaran los libros con tanto amor y que fueran tan amables conmigo.

Sí nunca habéis asistido a algo similar, os animo a ello. Coged a un buen grupo de amigos y disfrutad del día. Son experiencias únicas.

Feliz Día del Libro + reflexión

Hace muchísimo tiempo que no he tenido ni unos miserables minutos para poder publicar nada. Tengo mil entradas en la cabeza dando vueltas y gritando ser escritas, pero aún tendrán que esperar… Para quitarme un poco el gusanillo de poder publicar, quiero hacerlo hoy, por ser el día internacional del libro y Sant Jordi!

Porque tengo unos mil libros que me llaman a la vera de la almohada para poder ser leídos y porque con ellos y con el blog me evado de todo lo que me rodea.

Y aquí viene la reflexión. Cuando comenté que quería empezar un blog, todos al mi alrededor se desconcertaron un poco… ¿Ahora? Si la tesis nos adsorbe todo el tiempo, ¿crees que vas a poder con ello? Mi conclusión fue que todo esto iba a ser una locura, que me agobiaría más y que mis 3 horas y media de “libertad” por día (sí señores, ese es el tiempo que me queda si resto las horas que duermo, horas de trabajo, cocinar, hablar con la familia, internet, arreglarme, etc…)  me las iba a pulir en esto. Pero nada más allá de todo esto, con el blog encontré mi pequeño rinconcito dónde poder respirar y con cada entrada me ilusiono más y más.

Dicho esto, espero poder retomarlo, aunque sean con pequeñas entradas, pero lo suficientemente útiles para mi, para poder seguir con mi día a día, ya que este fue el principal motivo de su creación.

Espero que hayáis tenido un bonito día, que hayáis comprado un bonito libro y que lo hayáis compartido con los seres queridos.

Ale

Día internacional de la FELICIDAD

Y aprovechando que hoy es el Día Internacional de la Felicidad y que ésta tiene mucho que ver con las personitas que nos rodean, os presento en esta entrada  un par de libros ideales para regalar:
Los autores son Lisa Swerling y Ralph Lazar y yo los encontré esperando en la estación de tren uno de esos días en los que volvía a casa por vacaciones. Fue verlos, abrirlos y sentir un flechazo. Acto seguido pensé que son geniales para hacer un regalo a ese amigo que tanto queremos o a esa persona especial que se merece un regalo así porque así.

Sí señores, así soy yo… Si algo nos caracteriza a los aries es que somos impulsivos y cuando se nos mete una idea entre ceja y ceja no paramos hasta conseguirlo. Continúa leyendo Día internacional de la FELICIDAD

En la estación

Hoy mi tren se va. Se va con mi VIDA, con mi verdadero YO, con mi razón de EXISTIR.

Quiero dedicártelo hoy.

Ha sido una escasa semana, pero intensa como la que más.

Ha sido una semana de encontrarnos a nosotros mismos y volver a disfrutar.

Ha sido una semana de tú y yo y nada más.

Sé que quiero esto, sé que es vivir, sé que es amar.

Tanto la semana pasada como esta no ha habido entrada como tal. Necesitaba desconectar de todo, de esta frenética vida con sus altibajos y sorpresas, con sus quehaceres y exigencias. De correr de aquí para allá para luego volver y no encontrarme en ninguno de esos sitios. Necesitaba no pensar más allá de lo que estaba viviendo en ese preciso instante con la persona a la que quiero. De no planificar, de no contar las horas, de no seguir el orden establecido por la humanidad… simplemente vivir el aquí y el ahora.

Feliz domingo!

Pasos a seguir para escribir una tesis doctoral

Y cómo ya iba tocando, tal y como dije en la entrada anterior, el siguiente paso es… ESCRIBIR MI TESIS!!

Bueno, y lo primero que te aconsejo hacer es sentarte y RESPIRA.

Si, ya sé que es algo que solemos hacer inconscientemente, pero cuando te plantas (como un monigote creado por un antojo de la vida) delante del ordenador, se te olvida hasta de cómo te llamas… Llega ese momento de la temida hoja en blanco. ¿Y ahora qué? Te preguntarás… Pues yo te aconsejo que sigas respirando porque aunque no te lo creas, en ese pequeño transcurso de tiempo se te habrá vuelto a olvidar. Y mi siguiente consejo es mente positiva, si otros han podido con esto, ¿por qué yo no?

Lo primero será analizar los pros y contras de llegar a este punto de tu tesis:

PROS: mierda, no se te viene nada a la mente, ¿verdad? No te preocupes, es normal.

CONTRAS: no he leído casi ningún artículo durante los primeros años (empezamos mal); pffff… ¿hay que escribirla en inglés?; ¿y cuántas páginas tengo que escribir?; ¿en el contrato ponía como requisito ser escritor?; ¿cómo ha pasado el tiempo tan rápido?; ¿por dónde empiezo?… Estás divagando en estos pensamientos hasta que llega tu momento platónico y crees que has tenido una grandiosa idea: “Sí, ya sé, me haré con todas las tesis habidas y por haber, me las leo todas y seguro que así saco ideas”.

Vale, ya basta… Los contras podrían seguir su expansión y colonizar el planeta Tierra, así que mejor lo dejamos aquí.

Así que una vez que llegas a ese momento ya sabes que no hay vuelta atrás. Es más, sabes que la cuenta atrás ha comenzado y no tiene intención de pararse a tomar una cerveza.

Dicho esto, y ya que yo estoy ahora mismo viviendo esa situación, quiero mandar un mensaje de apoyo hacia mí misma, para auto-convencerme de que puedo con esto y con mucho más (y si hay algún pirado/pringado como yo por ahí en mi misma situación, para que no se sienta tan solo en esto).

Y ya basta de tanto quejarse, vamos pues (influencia colombiana) a por lo pasos a seguir o consejos:

  1. Primero (digo yo) será hacer un esquema de la tesis: con este paso lo primero que conseguimos es eliminar la temida hoja en blanco y organizar un poco que diantres hemos estado haciendo en estos últimos años de nuestra vida.
  2. Una vez con el esquema delante, hay que analizar cuidadosamente qué se tiene hecho y qué es lo que falta aún por pulir. Porque no nos engañemos, el que empieces a escribir no implica que hayas terminado todos tus objetivos, nada más allá de la realidad. Deberemos centrar nuestra atención en aquellos capítulos que creamos terminados.
  3. Una vez estamos ya en esos capítulos, queda pensar en cómo los organizaremos. Una guía inicial podría ser: introducción, objetivos, materiales y métodos, resultados y discusión, conclusiones y bibliografía.
  4. El siguiente paso será empezar por el apartado que te resulte más sencillo. En mi caso, al ser una tesis más experimental, mi apartado preferido siempre será materiales y métodos, seguidos por resultados y discusión y conclusiones.
  5. La introducción. Ese temido apartado que tanto horroriza. Consiste en contestar a la siguiente pregunta: ¿cuál es mi tema y por qué es importante? Sin duda, una pregunta sólo “aparentemente sencilla”. En mi opinión es el capítulo más costoso de escribir, porque para hacerlo has tenido que leer muchos artículos relacionados con tu trabajo. Lo importante es tener en mente que cada vez que caiga algún artículo en tus manos (por acción divina) apuntes si podría ser útil en este apartado. De esa forma, cuando llegue el temido momento, tendrás algunas notas con las que empezar.
  6. Usar archivos de ideas: estos archivos serán paralelos a los de tu tesis, y en ellos tendremos la total libertad para escribir lo que se nos ocurra en ese momento, sin tener la presión de escribir bien o mal como cuando escribes en el archivo principal.
  7. Hacer archivos individuales de cada capítulo
  8. Y por supuesto, ¡hacer varias copias de cada archivo!

Y para finalizar con esta entrada, unas últimas reflexiones, pero no por ello menos importantes:

-Nunca olvides cuáles son las ideas principales

-Conduce al lector desde conceptos generales hasta los conceptos más particulares de esas ideas principales

-Enfoca la atención en lo importante, es decir, no por más escribir va a estar mejor explicado

-Intentar elegir buenas referencias para saber de dónde partimos

-Ser preciso y escribir claro

Y creo que con esto puedo al fin empezar.